K - Realmente me has pillado

Kinks (“perversiones” en castellano) fue el primer disco que The Kinks sacaron al mercado en 1964 y se convirtió en un éxito. El You Really Got Me del que vamos a hablar, fue el primer sencillo del disco y permaneció durante dos semanas en el número uno del UK singles chart. Años después, en 2005, la BBC consideró el tema como mejor canción británica del decienio 1955-1965. Pero no nos engañemos, este éxito no fue repentino. Los hermanos Davies (Ray y Dave) llevaban años trabajándose su éxito. Ya desde muy pequeños la música les sedujo y, desde que tocaban en las multitudinarias fiestas que sus padres organizaban en casa, aprendieron a experimentar e improvisar. De hecho, junto con unos amigos montaron el Ray Davies Quartet que tocaba en pequeños pubs y en fiestas de graduación de colegios en el norte de Londres. Ese pequeño grupo, en el que llegó a cantar un jovencísimo Rod Stewart en un par de ocasiones (resulta que el pequeño Rod acudió también al mismo colegio de que los Davies) fue el germen de uno de los grupos que más han influenciado a la música pop y rock británica.

La canción es una maravilla en varios sentidos. Por un lado, es de una simplicidad brutal. El riff pegadizo que hace de base de toda la canción es una repetición de dos notas por quintas (fa, sol, sol, fa, sol). Tal simplismo (y tal genialidad) lo compuso Ray un día jugando a tocar sólo con dos dedos con el piano del salón de casa de sus padres en clave de jazz, y no podemos decir que se partiera el coco componiendo. A nivel de experimentación musical, la canción sigue siendo genial. El sonido distorsionado del riff es de lo más artesanal que hay. Para conseguirlo Dave rajó con una cuchilla y varios alfileres la trasera de un viejo amplificador Elpico que habían comprado por menos de cinco libras en una casa de empeños (y con el que antes de rajarlo ya habían dado varios conciertos). Esa ganga musical (como era verde le apodaron el “Little Green”) dio sonido y acompañó a los Kinks a lo largo de muchos años. Y por otro lado, la canción es genial por ese solo de guitarra tan explosivo que, según ciertos rumores grabó un joven y desconocido por entonces músico de estudio llamado Jimmy Page (por si alguien no conoce a uno de los mejores guitarristas de la historia sólo voy a aportar dos palabras: “Led” y “Zeppelin”) en sustitución del jovencísimo Dave (de diecisiete años recién cumplidos en el momento de la grabación)




Junto con el grandísimo James Brown, Sly Stone (Sylvester Steward según su DNI) son los dos mayores exponentes de la popularización y expansión del funk fuera de los círculos negros de la américa de los 60. Sly fundó una “familia” multirracial (lo cual en su época no estaba del todo bien visto) formada por hombres y mujeres que subían al escenario y que hicieron bailar a generaciones con éxitos como Dance to the Music, Stand!, Everyday People, Hot Fun in the Summertime o Family Affair entre otros. Todos estos, además han servido como base para mil y una versiones, covers y de sample para infinidad de temas posteriores. Esta gran banda, ya venida a menos en el año 1983, nos dejó un último disco como despedida antes de disolverse (aunque de vez en cuando se reúnan para alguna mini-gira), el ASin’t but the One Way que incluyó esta versión tan divertida del clásico de los Kinks.


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